El pasado fin de semana nos escapamos a los arribes del Duero, después de un invierno tan lluvioso, nos parecía un buen plan que nos encantaría ofrecer dentro de nuestros programas de viajes personalizados de fin de semana.

La idea es complementar la navegación en los arribes del Duero con otro de los tesoros que guarda el río: sus viñedos. Visitamos varias bodegas preparadas para acoger y explicar a los visitantes los secretos de la elaboración de sus caldos.

Como no, hicimos parada obligada en Salamanca. Impresionante la luz cálida del atardecer en sus fachadas renacentistas. Os mantendremos puntualmente informado cuando tengamos listo este interesante programa de viaje.